¿Cuál es mi IP?
Tu dirección IP pública, el operador y la ubicación aproximada, detectados en tiempo real. No guardamos tu IP.
Qué es una dirección IP y cómo se asigna
Una dirección IP (Internet Protocol) es el identificador numérico que permite que dos dispositivos se encuentren y se envíen datos a través de la red. Funciona como el número de un edificio: sin él, los paquetes de información no sabrían a dónde llegar ni cómo volver. Cada vez que abres una web, tu equipo incluye tu IP en cada petición para que el servidor sepa a quién responder.
Las direcciones no se eligen al azar. Los grandes bloques los reparten los registros regionales de internet (en Europa, RIPE NCC) a los operadores, y estos asignan una IP a tu router cuando se conecta, normalmente mediante el protocolo DHCP. Dentro de casa, ese mismo mecanismo reparte una IP privada a cada móvil, ordenador o televisor. Por eso la dirección que ves arriba no la has configurado tú: la ha entregado tu proveedor de acceso.
IP pública e IP privada: la diferencia
La IP pública es la dirección con la que tu router se presenta a internet: es única en toda la red global y la asigna tu operador. La IP privada (los rangos reservados 192.168.x.x, 10.x.x.x o 172.16–31.x.x) es interna a tu red doméstica e identifica a cada dispositivo detrás del router. Esas direcciones privadas se repiten en millones de hogares sin conflicto, porque nunca salen a internet: el router hace de traductor mediante NAT, sustituyendo la IP privada de origen por la pública cuando el tráfico sale, y deshaciendo el cambio al volver. Los sitios web solo ven tu IP pública, la que se muestra aquí arriba; tu IP privada permanece invisible desde fuera.
CGNAT: por qué tu IP puede no ser solo tuya
Varios operadores españoles asignan a sus clientes una dirección compartida entre muchos abonados, mediante una técnica llamada CGNAT. Navegar funciona igual, pero unas cuantas cosas dejan de funcionar y casi nadie te avisa al contratar.
- No puedes abrir puertos. Adiós a acceder desde fuera al NAS, a las cámaras de casa o a un servidor de juegos propio.
- El acceso remoto se complica. Escritorio remoto y VPN montadas en casa dejan de ser accesibles desde la calle.
- Compartes reputación. Si alguien con tu misma IP hace algo raro, puedes acabar viendo captchas o bloqueos que no has provocado.
Cómo saber si estás detrás de CGNAT: compara la IP pública que ves en esta página con la que muestra el router en su panel. Si no coinciden, hay CGNAT de por medio. La mayoría de operadores ofrece IP pública fija o dinámica si la pides, a veces sin coste y a veces como extra de pago; es una llamada al servicio de atención al cliente.
No confundas esto con la velocidad: el CGNAT no te quita megas. Si además vas lento, eso se mide aparte con el test de velocidad.
IPv4 e IPv6: por qué conviven dos formatos
Las direcciones IPv4 (por ejemplo 82.51.100.7) usan cuatro números de 0 a 255 separados por puntos, lo que ofrece unos 4.300 millones de combinaciones. Parecían muchas en los años ochenta, pero con miles de millones de móviles, consolas y dispositivos conectados se han agotado. La respuesta es IPv6 (por ejemplo 2a01:e34:ee7b:5a30::1), escrito en hexadecimal y con ocho grupos: ofrece una cantidad de direcciones tan enorme que, en la práctica, es inagotable. Muchas conexiones modernas funcionan en dual stack, es decir, usan ambos protocolos a la vez y eligen el mejor para cada destino. Si en el recuadro superior aparece una dirección con dos puntos, estás navegando por IPv6; si ves cuatro números con puntos, es IPv4.
IP estática o dinámica
La mayoría de las líneas domésticas tienen una IP dinámica: el operador te presta una dirección de su bolsa y puede cambiarla al reiniciar el router, al renovarse la concesión DHCP o pasado un tiempo. Es cómoda para el operador, gratuita y suficiente para navegar, ver vídeo o jugar. Una IP estática permanece siempre fija y suele contratarse aparte; resulta útil si alojas un servidor en casa, quieres acceder por escritorio remoto a un ordenador concreto o necesitas una dirección constante para VPN corporativas o cámaras de vigilancia. Para el uso normal no aporta ventajas y, al ser un identificador permanente, expone algo más tu privacidad.
Precisión de la geolocalización por IP
La ubicación que muestra esta herramienta no procede de un GPS, sino de bases de datos que asocian cada rango de IP a una zona geográfica declarada por el operador. Por eso suele acertar el país y la región, con frecuencia también la ciudad o el área metropolitana, pero no la calle ni el domicilio. Es habitual que sitúe tu conexión en la ciudad donde tu proveedor tiene el nodo o la centralita, que puede estar a decenas de kilómetros de tu casa. Con IP móviles o de fibra compartida la precisión baja todavía más. En resumen: sirve para orientar contenidos por región o para detectar accesos extraños, pero no es una localización exacta de la persona.
Quién ve tu IP y qué riesgos hay
Tu IP pública la ve, como mínimo, cada servidor con el que te comunicas: webs que visitas, apps del móvil, servidores de juegos, clientes de correo o la otra parte en algunas videollamadas y descargas P2P. Con ella, un tercero puede deducir tu operador y tu zona aproximada, y usarla para estadísticas, publicidad o para restringir contenidos por país. Los riesgos reales para un usuario doméstico son limitados —la IP no revela tu nombre ni tu dirección—, pero conviene tenerlos presentes: en el gaming online alguien podría intentar un ataque de saturación (DDoS) contra tu conexión, y una IP fija facilita el seguimiento de tu actividad a lo largo del tiempo. Solo tu operador, y por requerimiento legal, puede vincular una IP con la persona a la que se la asignó.
Cómo cambiar o renovar tu IP
Si tienes IP dinámica, la forma más sencilla de renovarla es apagar el router unos minutos y volver a encenderlo: al reconectar suele recibir una dirección distinta. No siempre cambia, porque el operador puede reasignarte la misma durante un tiempo. Para ocultar tu IP en lugar de cambiarla, la opción más práctica es una VPN, que enruta tu tráfico por un servidor intermedio de modo que los sitios ven la IP de ese servidor y no la tuya; la red Tor logra un efecto parecido sacrificando velocidad. Ten en cuenta que ocultar la IP no equivale a ser anónimo del todo: las cookies, la sesión iniciada y la huella del navegador siguen identificándote.
IP en juegos, streaming y el CGNAT
Muchos operadores, sobre todo en fibra y en móvil, ya no dan una IPv4 pública propia a cada cliente: agrupan a varios usuarios detrás de una misma dirección mediante CGNAT (Carrier-Grade NAT). Ahorra direcciones IPv4, pero tiene consecuencias visibles: puede dificultar abrir puertos, montar servidores de juego, usar ciertos programas P2P o el acceso remoto a cámaras y NAS, porque desde fuera no se llega directamente a tu router. Si juegas online y ves un tipo de NAT «estricto» o problemas para hospedar partidas, el CGNAT suele estar detrás. Las soluciones habituales son pedir al operador una IP pública (a veces gratis, a veces de pago), activar IPv6 —que no sufre esta limitación— o recurrir a servicios de reenvío. Para el streaming y la navegación normal el CGNAT es transparente y no notarás nada.
FAQ
¿Cuál es mi dirección IP?
Es la dirección que se muestra en grande en la parte superior de esta página: es tu IP pública, detectada en tiempo real desde la conexión con la que estás navegando.
¿Mi IP revela mi identidad o la dirección de mi casa?
No. Revela el operador y la ciudad aproximada, no tu nombre ni la dirección exacta. Solo tu operador, por obligación legal, sabe a quién se le asignó una IP en un momento dado.
¿Por qué cambia mi IP?
Porque la mayoría de los operadores asignan IP dinámicas: cambian al reiniciar el router o pasado un tiempo. Es totalmente normal.
¿Cómo oculto mi IP?
Con una VPN o con la red Tor: ambas hacen que los sitios vean la IP de un servidor intermedio en lugar de la tuya. Una VPN es la solución más sencilla para tu privacidad y para saltar bloqueos geográficos, aunque no te vuelve completamente anónimo, porque cookies y sesiones siguen identificándote.
¿Qué diferencia hay entre IP pública y privada?
La IP pública es única en todo internet y es la que ven las webs; la asigna tu operador al router. La IP privada (192.168.x.x, 10.x.x.x) solo existe dentro de tu red doméstica e identifica cada dispositivo. El router traduce entre ambas mediante NAT.
¿Qué es una IP con dos puntos (IPv6)?
Es una dirección IPv6, el formato moderno escrito en hexadecimal (p. ej. 2a01:e34:...). Convive con IPv4 porque este último se ha quedado sin direcciones libres. Si ves una dirección con dos puntos arriba, tu conexión te está sirviendo por IPv6.
¿Por qué no puedo abrir puertos ni hospedar partidas?
Probablemente tu operador te tiene detrás de CGNAT, compartiendo una IPv4 pública con otros clientes. Sin una IP pública propia no se puede llegar directamente a tu router desde fuera. Puedes pedir al operador una IP pública o usar IPv6, que no tiene esta limitación.
IPv6 en España: por qué a veces ves dos direcciones
Puede que en esta página aparezcan dos direcciones a la vez: una corta con puntos (IPv4) y otra larga con dos puntos (IPv6). No es un error, es la transición entre los dos sistemas, y en España avanza a ritmos muy distintos según el operador y la zona.
- IPv4 se agotó hace años, y de ahí vienen tanto el CGNAT como el que varias casas compartan dirección.
- IPv6 tiene direcciones de sobra, así que cada dispositivo puede tener la suya sin compartir nada.
- Doble pila. Lo habitual hoy es tener las dos activas a la vez y que cada web use la que puede.
Qué hacer con esta información: si tu operador te da IPv6 nativa, parte de los problemas del CGNAT desaparecen para los servicios que también hablan IPv6. Si solo ves IPv4, sigue mereciendo la pena preguntar por una IP pública cuando necesites acceso remoto.